11 fails sexuales que le han pasado a casi todo el mundo
El sexo casi nunca es tan perfecto como en las películas. Entre las velas y el clímax, siempre puede pasar algo: un calambre en la pierna, la mascota que decide subirse a la cama justo en el peor momento, o Alexa activándose sin que nadie se lo pida. Son justo esos pequeños desastres, incómodos, graciosos y profundamente humanos, los que después se convierten en las mejores anécdotas.
Para averiguar qué tan comunes son estos momentos, se preguntó a los usuarios con cuál de estos "uys" se habían topado alguna vez durante el sexo. El resultado es una lista en la que casi cualquiera se puede sentir identificado.
Los fails sexuales más comunes
1. Terminar demasiado pronto (35,0%)
El fail más mencionado de todos. Más de un tercio de los encuestados admite que, en algún momento, todo terminó bastante antes de lo esperado.
2. Tener un calambre (26,5%)
El cuerpo no siempre respeta el momento. Más de uno de cada cuatro ha sentido un calambre justo en plena acción, obligando a parar todo para estirar la pierna.
Un pedo (25,6%)
El roce y el movimiento hacen que, tarde o temprano, se escape algo de aire. Uno de cada cuatro ha vivido este momento en el que uno querría que se lo tragara la tierra, justo antes de darse cuenta de que la otra persona simplemente se ríe con él.
4. La mascota saltó a la cama (23,9%)
El mejor amigo del hombre no tiene ningún sentido de la oportunidad. Casi uno de cada cuatro cuenta que el perro o el gato decidió unirse justo cuando la cosa se ponía interesante.
5. Lesiones durante el sexo duro (10,3%)
Una muñeca torcida, un golpe contra la mesita de noche: cuando las cosas se ponen intensas, algo puede salir mal. Un 10,3% ha terminado con algún golpe o lesión leve.
6. Un fallo en la charla sucia (10,3%)
No todo lo que suena bien en la cabeza funciona igual de bien en voz alta. Otro 10,3% ha vivido ese silencio incómodo después de una frase que no salió como esperaba.
7. Caerse de la cama o del sofá (9,4%)
La gravedad sigue invicta. Casi un 10% ha perdido el equilibrio y ha terminado en el suelo, normalmente entre risas.
8. Gritar el nombre equivocado durante el clímax (9,4%)
Probablemente el desliz más temido de todos. El mismo porcentaje admite haber gritado, en el peor momento posible, un nombre completamente equivocado.
9. Usar mal el preservativo (7,7%)
Puesto al revés o colocado con demasiada prisa: un 7,7% reconoce que el uso del preservativo no salió exactamente según lo planeado.
10. Percances con la decoración (6,0%)
A veces el problema no es el cuerpo, sino los muebles. Un 6% ha tirado cortinas o roto algún jarrón sin querer en pleno acto.
11. Activar Alexa o Siri sin querer (3,4%)
Bienvenidos a la era de las casas inteligentes. Para un 3,4%, un gemido en el momento equivocado ha bastado para despertar al asistente de voz.
El dato más llamativo
Más de un tercio ha terminado demasiado pronto en algún momento. Es, con diferencia, el fail sexual más común, y probablemente el más universal de todos.
Por qué un fail sexual no es ninguna tragedia
Esta lista deja algo claro: los momentos incómodos en la cama son la norma, no la excepción. Casi todo el mundo se ha tirado un pedo, se ha caído de la cama o ha gritado el nombre equivocado alguna vez. Lo que realmente marca la diferencia no es evitarlo, sino saber reírse de ello quien se ríe de su propio calambre, en lugar de avergonzarse, termina convirtiendo un fail sexual en justo lo que es: una buena anécdota para contar después.




